Aquel
paseo por la tarde fue intenso porque el viento acaricia mi tierno y dulce
rostro como si me quisiera consolar el inmenso dolor que me agobia, pero todo
pasa al recordar mi niñez.
El
recuerdo fue mi infantil sonrisa para poder volver encontrar sin dudas mi
infancia alegre, tranquila, llena de amor y paz que en efecto me transmitían
mis progenitores y mis seres más queridos.
Luego
se me fue la alegría al recordar emociones tristes como la muerte de mi padre,
pero todo pasa con el tiempo mientras tanto trató de refugiarme en la poesía
que me ayuda a tener paz.
Adriana Araujo Tello
No hay comentarios:
Publicar un comentario