domingo, 17 de diciembre de 2017

“Mi Narración como testigo”

Y vi a Juliana a esa pobre mujer delante de la tumba de su ser más amado, con lágrimas en los ojos… Y recordé el momento en cuando ambos se conocieron, Juliana era una mujer triste, sola y desamparada y Diego un hombre con toda la alegría del mundo… Ambos era totalmente diferentes, pero su amor valió la pena.
Se conocieron cuando la pobre Juliana estaba en el hospital agonizando, el adorable Diego cogio la mano de la muchacha diciéndoles que debe ser fuerte y que debe salir adelante. Si bien recuerdo ambos muchachos era enfermizos, sufrían del corazón.
Y cualquier día uno de los dos iban a morir, pero no era impedimento para vivir su amor, ambos empezaron a salir, yo fui testigo de su primera cita, estaban nerviosos lo se, se gustaban eso también lo se…
Cada vez uno de ellos tenía un infarto, el otro cogía la mano del otro y empezaban a rezar, para que ninguno se quede solo, ya que solo se tenían a ambos.
Un día de Junio el doctor fue a Diego, escuche de que había un donante de corazón para el… Pero el prefirió que se le hicieran la operación a Juliana, por supuesto ella acepto, porque Diego le mintió.
A los pocos días Juliana se sentía de maravillas, estaba feliz, pero… Diego no lo veía tan bien que digamos, por supuesto Juliana siempre se iba a visitar a Diego. Un 4 de Diciembre el pobre Diego murió, vi las lágrimas que la pobre Juliana derramaba y me di cuenta de algo “El primer amor es para toda la vida”.

 Nany Acuña

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