Desde
pequeños soñamos ser abogados, astronautas, médicos, chefs, aeromozas,
ingenieros, pero el fracaso nos mantiene en nuestra zona de confort, es decir,
no salimos de nuestra rutina.
El
peligro lo debemos dejar atrás, porque las actividades que realizamos parecen
perduran en el tiempo.
Llega
ese preciso momento donde debemos atrevernos al cambio, donde entramos a la
zona de pánico para vivir aventuras y disfrutar la vida ahora porque están
hechos de instantes y trasmitirlo a nuestros hijos y nietos.
No
dejemos de cumplir nuestras metas y objetivos, porque si tú quieres estudiar
medicina debes esforzarte y cruzar la zona de confort para adquirir nuevos
conocimientos y experiencias agradables y negativas que te ayudarán en todos
los aspectos de tu vida.
Fátima Araujo Tello
No hay comentarios:
Publicar un comentario